Reino Unido, 17 de septiembre del 2026.- Una mujer de Reino Unido recurrió a Facebook para encontrar un donante de riñón después de agotar las alternativas disponibles y recibió un trasplante que le permitió continuar junto a su familia. Karen Davey, de 41 años, encontró ayuda en un desconocido, Gary Summerfield, quien se ofreció a donar uno de sus riñones después de comprobar que era compatible.
Karen, madre de cuatro hijos, explicó en su publicación que no quería dejar a su familia sin madre. Su petición llegó hasta Gary, quien decidió someterse a las pruebas necesarias para determinar si podía convertirse en su donante.
“Pensé que esta señora necesitaba uno de mis riñones más de lo que yo necesitaba dos”, explicó Gary.
La familia de Karen señaló que nunca podrá agradecerle lo suficiente por el gesto, al considerar que le dio otra oportunidad de ser madre.
Según el Servicio de Salud de Reino Unido, la espera media para un trasplante de riñón procedente de un donante fallecido en ese país es de entre dos y tres años. Con un donante vivo, el periodo puede reducirse a entre tres y seis meses.
Karen necesitaba un segundo trasplante
Este es el segundo trasplante que recibe Karen después de que una intervención anterior también le salvara la vida.
Hace diez años fue sometida a un trasplante de corazón, después de sufrir un infarto a los 31 años mientras veía a su hijo jugar al fútbol.
Los trasplantes aumentan el riesgo de infecciones debido a la medicación inmunosupresora que deben tomar los pacientes. En el caso de Karen, las complicaciones derivaron en una insuficiencia renal.
“Sabía que las pastillas que tomaba tras el trasplante de corazón podían dañar los riñones. Los médicos intentan mantener la dosis lo más baja posible, pero siempre supimos que probablemente necesitaría un trasplante de riñón en algún momento, y eso es difícil de afrontar mentalmente”, explicó.
Karen vive en Gales y se encontraba en la tercera etapa de insuficiencia renal cuando descubrió que ninguno de sus amigos o familiares era compatible.
Ante esta situación, decidió publicar una petición en Facebook. En el mensaje explicó que tiene un tipo de sangre relativamente raro y describió la enfermedad como algo que había paralizado su vida.
“Lo más importante para mí son mis hijos. Quiero estar presente para ellos”, dijo.
Su hija mayor tiene 22 años y Karen también es abuela de un niño de un año.
“Cuando me hicieron el trasplante de corazón, mis hijos eran diez años más pequeños. Desde entonces han pasado por mucho, y este trasplante de riñón ha sido solo el siguiente obstáculo”, añadió.
Gary Summerfield decidió ayudarla

Gary, también de Gales, encontró por casualidad la publicación de Karen y decidió ofrecerse como donante.
“Vi la petición de Karen y mencionaba a los niños, y pensé: ‘Karen tiene una edad similar a la de mi hija y su hijo menor tiene la misma edad que mi nieto’. Me pareció terrible para los niños”, relató.
El hombre explicó que, si se tratara de su propia hija, buscaría un donante por todas partes y consideraría importante que un desconocido estuviera dispuesto a ayudar después de haber agotado las opciones entre familiares y amigos.
“Y pensé que sería egoísta no hacerlo”, dijo.
Gary, de 60 años, nunca había conocido a Karen, pero se ofreció a realizarse las pruebas para determinar si podía donarle un riñón.
El proceso incluyó evaluaciones exhaustivas, pruebas de compatibilidad, evaluaciones psicológicas, análisis de sangre, controles de colesterol y otros exámenes médicos.
El trasplante se realizó en Cardiff
El 15 de julio, Karen y Gary fueron sometidos a un procedimiento de seis horas en el Hospital Universitario de Gales, en Cardiff.
Gary aseguró que nunca dudó de su decisión de convertirse en donante.
“Es increíble ver a Karen hoy, por primera vez desde el trasplante, y verla con tan buen aspecto”, dijo.
Para Gary, donar un riñón representa uno de los acontecimientos más importantes de su vida.
“Para mí, donar un riñón está a la altura de casarme y tener hijos; es una de las tres cosas más importantes de mi vida.”
También señaló que considera que Karen y su familia merecen la oportunidad que les brindó.
Karen agradece al donante
Después del trasplante, Karen dijo que se sentía “cien veces mejor”.
Su esposo, Matthew, aseguró que la familia siempre estará agradecida con Gary por haber donado su riñón.
“Jamás podremos compensar a Gary y a su familia por lo que han hecho, por darle a Karen otra oportunidad, otra oportunidad de ser la madre de nuestros hijos y vivir la vida que se merece”, afirmó.
“Nos ha dado el don de la vida.”
Karen también destacó el proceso que Gary tuvo que atravesar antes de la intervención.
“El hecho de que alguien se haya presentado y haya pasado por todas las pruebas —porque son muchísimas— es increíble. Que alguien se someta a eso y done un riñón a alguien que no conoce es asombroso. Estoy muy agradecida”, dijo.
Brandon, hijo de la pareja y de 17 años, describió como “increíble” ver a su madre durante su recuperación.
“Ahora se la ve mejor que en mucho tiempo”, añadió.
El joven reconoció que las cirugías pueden generar temor, pero destacó la importancia de mantener la esperanza durante el proceso de recuperación.
(Con información de BBC)

Deja una respuesta