Estados Unidos, 03 de Octubre del 2026.- SpaceX colocó por primera vez en órbita terrestre a Starship, su cohete más poderoso, durante el vuelo de prueba 14, realizado el 28 de septiembre. La misión también permitió liberar 26 satélites Starlink V3 y demostrar la capacidad del vehículo para transportar carga útil al espacio.
El resultado amplió el alcance del programa de Elon Musk, que hasta entonces había realizado 13 ensayos con trayectorias suborbitales. Sin embargo, el vuelo no significa que Starship esté lista para realizar misiones regulares o transportar astronautas a la Luna o Marte.
El megacohete, de aproximadamente 124 metros de largo, despegó desde Starbase, en el sur de Texas, con los 33 motores Raptor del propulsor Super Heavy.
Tras la separación de las dos etapas, el vehículo principal continuó hacia el espacio mientras el acelerador regresó de manera controlada al golfo de México.
Starship alcanza la órbita y despliega 26 satélites

Durante el ascenso, uno de los seis motores de la nave se apagó antes de lo previsto. Los equipos evaluaron la situación y autorizaron el encendido de otro motor central, lo que permitió completar la inserción orbital cerca de los 276 kilómetros de altura.
La diferencia entre un vuelo suborbital y uno orbital no depende únicamente de la altitud. Para permanecer alrededor del planeta, una nave necesita alcanzar una velocidad cercana a los 28 mil kilómetros por hora.
En los 13 ensayos anteriores, Starship siguió trayectorias que la llevaron fuera de las zonas densas de la atmósfera, pero sin alcanzar la velocidad orbital.
El vuelo 14 permitió por primera vez combinar la inserción orbital con la liberación de una carga útil funcional.
Los 26 satélites Starlink V3 viajaron dentro de una bodega de carga y fueron liberados individualmente en el espacio. Posteriormente, deberán extender sus paneles solares y antenas, establecer comunicación con estaciones terrestres y con otros integrantes de la constelación mediante radiofrecuencia y enlaces láser.
Los satélites también elevarán sus órbitas mediante propulsores propios y, después de sus verificaciones técnicas, podrán incorporarse a la red de internet satelital.
Según las cifras difundidas para la misión, los 26 satélites añadieron 26 terabits por segundo de capacidad a la constelación.
El vuelo terminó con un amerizaje controlado

El tramo orbital concluyó con una desorbitación y un descenso hacia el Pacífico, frente a la costa de Chile.
La nave amerizó bajo control después de tres horas y ocho minutos de misión, aunque se ladeó y explotó al entrar en contacto pleno con el agua.
El desenlace no estaba planteado como una recuperación del vehículo. El objetivo consistía en estudiar el comportamiento de Starship después de su paso por la atmósfera y validar procedimientos para futuros retornos.
SpaceX busca recuperar la nave Ship

El siguiente paso del programa apunta a la reutilización total del sistema, compuesto por el Super Heavy y la nave superior Ship.
SpaceX ya realizó tres pruebas de captura del propulsor mediante los brazos mecánicos de la torre de lanzamiento, conocidos en el entorno del proyecto como “palillos chinos”.
La nave superior, de 52 metros de altura, todavía no ha pasado por ese proceso. En vuelos anteriores siguió una trayectoria hacia el océano al finalizar las misiones.
Elon Musk adelantó el 14 de septiembre, durante la cumbre All-In, que SpaceX podría intentar la captura de Ship durante el vuelo 15 si los resultados de la prueba siguiente eran favorables.
El éxito orbital del vuelo 14 mantiene esa posibilidad, aunque la compañía todavía no informó el perfil oficial de la próxima misión.
La captura requiere que Ship sobreviva al reingreso, controle su orientación mientras pierde velocidad, ejecute una maniobra de giro con sus motores y llegue a la torre con márgenes reducidos.
Durante el descenso del vuelo 14, la nave adoptó una posición horizontal para aumentar la resistencia al aire y posteriormente encendió sus motores para recuperar la posición vertical antes del amerizaje.
El escudo térmico, el control aerodinámico, los motores Raptor y los sistemas de guiado deben funcionar de manera coordinada para permitir una eventual recuperación.
Reutilización, un objetivo central del programa
La recuperación rápida busca evitar revisiones extensas que pueden limitar la frecuencia de otros lanzadores.
Musk planteó el objetivo de alcanzar 10 mil lanzamientos de Starship al año para 2030, una meta que depende de un ritmo de vuelos aún inexistente y de una expansión de las instalaciones.
Actualmente, Starship despega desde dos plataformas de Starbase. SpaceX construye tres nuevas plataformas en la Costa Espacial de Florida y proyecta iniciar en 2027 un complejo en Luisiana con 12 plataformas, dentro de un plan valuado en 100 mil millones de dólares.
La compañía también debe fabricar naves y propulsores en grandes cantidades, garantizar el suministro de metano y oxígeno líquidos, coordinar autorizaciones ambientales y aéreas y establecer una cadena de operaciones para procesar los vehículos después de cada misión.
El vuelo 15 podría despegar, de acuerdo con documentos preliminares de planificación, a partir del 19 de octubre. Esa fecha no equivale a una confirmación oficial y puede variar por factores técnicos, meteorológicos o regulatorios.
Si SpaceX posterga la captura, el siguiente ensayo podría concentrarse en nuevas pruebas de reingreso, encendidos de motores o procedimientos para el despliegue de satélites.
Reabastecimiento en órbita, el siguiente desafío
Alcanzar la órbita permite a Starship asumir misiones de carga, pero los viajes lunares y marcianos requieren demostrar una operación que la compañía todavía no ha probado entre vehículos: el reabastecimiento de combustible en el espacio.
El plan contempla una versión depósito de Starship y vehículos cisterna que transporten metano y oxígeno líquidos hasta la órbita.
SpaceX ya transfirió propelente entre tanques internos de una misma nave durante el vuelo 3, en marzo de 2024. Sin embargo, todavía falta demostrar la transferencia entre dos vehículos distintos, el manejo de fluidos criogénicos en microgravedad y el almacenamiento del combustible durante el tiempo necesario sin pérdidas que comprometan una misión.
Las estimaciones citadas para una campaña de alunizaje oscilan entre ocho y 20 vuelos de abastecimiento. La NASA calcula que una misión lunar puede requerir hasta una docena de vuelos cisterna, aunque la cantidad final dependerá de distintos factores relacionados con la nave y el combustible transferido.
Starship forma parte de los planes lunares de Artemis

La NASA eligió una variante de Starship como módulo de alunizaje humano dentro de Artemis, el programa que prevé el regreso de astronautas a la superficie lunar.
El calendario de la agencia ubica Artemis III en 2027 como una misión de demostración en órbita terrestre para probar operaciones entre la cápsula Orion y los sistemas comerciales de SpaceX y Blue Origin.
La preparación de una nave capaz de transportar personas cobra mayor importancia con Artemis IV, prevista para 2028 y vinculada con un futuro descenso cerca del polo sur lunar.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, destacó el resultado del vuelo 14 en un mensaje publicado en X y señaló que la agencia espera trabajar con SpaceX para convertir las misiones de Starship en operaciones rutinarias.
Para transportar astronautas, SpaceX debe incorporar y certificar sistemas de soporte vital, control ambiental, comunicaciones, protección ante emergencias y espacios habitables para la tripulación.
La empresa cuenta con la experiencia de Crew Dragon, una cápsula que realizó 20 misiones tripuladas a la órbita baja, aunque Starship plantea una escala y un perfil de misión diferentes.
El vehículo tiene una altura total cercana a 123 metros junto con Super Heavy, un diámetro de nueve metros y una capacidad proyectada para transportar hasta 100 toneladas a la órbita baja.
La NASA también mantiene acuerdos con Blue Origin para su módulo Blue Moon y puede recurrir a esa alternativa si Starship no cumple los requisitos en los plazos establecidos.
La agencia necesita garantías sobre cada etapa de una misión lunar, desde el abastecimiento orbital y la aproximación a la Luna hasta el descenso, la permanencia en superficie, el ascenso y el posterior encuentro con Orion.
Elon Musk mantiene la mirada puesta en Marte
Elon Musk ha presentado Starship como parte de un sistema de transporte destinado a fundar una ciudad autosuficiente en Marte.
Antes de alcanzar ese objetivo, SpaceX enfrenta desafíos relacionados con la recuperación de Ship, la transferencia de combustible entre naves en órbita y la demostración de que el sistema puede cumplir los requisitos de seguridad necesarios para transportar astronautas.
El vuelo 14 permitió a Starship alcanzar por primera vez la órbita terrestre y transportar una carga útil funcional, mientras que las siguientes pruebas estarán orientadas a avanzar en la reutilización del vehículo y en las capacidades necesarias para futuras misiones lunares y marcianas.
(Con información de Infobae)

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