Nepal, 30 de agosto del 2026.- Las autoridades de Nepal elevaron la alerta ante posibles nuevas inundaciones este domingo, luego de registrar un aumento del caudal del río Bhotekoshi. El número de fallecidos por la violenta riada del miércoles ascendió a 788 en Nepal, mientras que China reportó 16 muertes, con lo que el saldo alcanza 804 fallecidos entre ambos lados de la frontera.
Las autoridades enviaron alertas a teléfonos de residentes de las zonas afectadas, mientras los equipos de rescate trabajaban para despejar la autopista Prithivi, una ruta de suministro para alimentos, combustible y otros bienes que ingresan a Katmandú.
Además, más de 3 mil personas permanecen desaparecidas en Nepal y el Tíbet.
Residentes regresan a viviendas afectadas




En Dhading, una de las regiones más afectadas de Nepal, algunos residentes regresaron a sus viviendas para buscar objetos que pudieran recuperar.
Las inundaciones dejaron casas con paredes destruidas, mientras los habitantes retiraban lodo y escombros. Algunas personas buscaban pertenencias entre el material acumulado.
Sharmila Tamang, residente de Dhading, describió la situación tras regresar a su vivienda.
“Todo está arruinado, no queda nada, ni siquiera nuestra casa”, dijo a The Associated Press.
En una central eléctrica que sufrió daños graves, trabajadores comenzaron a inspeccionar las instalaciones para evaluar la destrucción. La planta abastece a más de 20 mil personas en cuatro distritos.
En Galchhi, residentes observaron el incremento del caudal desde un puente. Durante la jornada, algunas personas fueron retiradas de un puente colgante debido a las condiciones del río.
A lo largo del cauce permanecían visibles casas, vehículos y tractores agrícolas entre el sedimento que cubrió pueblos enteros. También se reportaron daños en terrazas de arroz cercanas al río debido a los deslizamientos.
Más de 3 mil personas siguen desaparecidas

Entre las personas desaparecidas se encuentran cientos de ciudadanos de más de una docena de países que se encontraban en la región por motivos laborales, turísticos o de peregrinación.
Medios estatales chinos informaron el domingo que 261 extranjeros permanecían desaparecidos en el Tíbet, entre ellos más de un centenar de nepaleses y ciudadanos de otros países.
Las viviendas y negocios que permanecieron en pie continuaban sin electricidad en algunas zonas. Postes de tendido eléctrico y cables quedaron dañados y cubiertos por el lodo.
La autopista Prithivi continúa siendo una ruta de suministro para Katmandú. Aunque gran parte de la vía permanece operativa, algunos tramos todavía presentan daños.
Autoridades advierten por aumento del caudal

Las nuevas advertencias se emitieron después de que autoridades chinas informaran a sus homólogos nepaleses sobre un aumento del caudal aguas arriba.
Dharam Raj Uprety, director ejecutivo de la Autoridad Nacional de Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres de Nepal, explicó la situación a The Associated Press.
Algunos residentes señalaron que las alertas constantes han generado dificultades para comprender cuándo deben desplazarse hacia zonas más altas.
Govind Shreshta, residente local, relató que las advertencias han obligado a algunas personas a movilizarse incluso durante la noche.
“A veces dicen que viene una inundación y entonces tenemos que volver a correr hacia terreno más alto, incluso de noche. También está lloviendo”, comentó.
Los daños en puentes de concreto y estructuras colgantes también han dificultado el acceso entre comunidades ubicadas a ambos lados del río.
“Los que están allá ahora están atrapados allá. Los que estamos aquí estamos atrapados aquí. Va a ser muy difícil”, declaró Sattan Singh Tamang, de 47 años.
Inundaciones comenzaron tras colapso glaciar

Las inundaciones comenzaron después de un colapso glaciar en una zona elevada de la región del Himalaya.
Científicos que analizaron imágenes satelitales señalaron que el lecho rocoso debajo de un glaciar se había derrumbado y arrastró parte de la estructura. El desprendimiento de rocas alcanzó una magnitud de 5,2.
Las rocas y el agua derretida incrementaron posteriormente el caudal de los ríos en los valles, generando un torrente que arrastró edificios, puentes y tierra río abajo en Nepal y el Tíbet.
El ministro de Relaciones Exteriores de Nepal, Shisir Khanal, pidió una respuesta global frente al cambio climático y afirmó que el país soporta una parte desproporcionada de sus efectos.
“A pesar de contribuir solo el 0,1% de las emisiones globales, Nepal se ha convertido en una de las principales víctimas del cambio climático”, dijo el sábado.
Sin embargo, científicos señalaron que todavía es demasiado pronto para establecer una conexión directa entre el calentamiento global y la catástrofe del miércoles. También indicaron que el aumento de la temperatura global asociado con actividades humanas incrementa las probabilidades de este tipo de desastres, especialmente en la región del Himalaya.

Malasia enviará equipo de búsqueda y rescate
El primer ministro de Malasia, Anwar Ibrahim, anunció el domingo que su país enviará a Nepal un equipo especializado de búsqueda y rescate para apoyar las labores de socorro y ayudar a evacuar a ciudadanos malasios afectados por el desastre.
Malasia también se comprometió a aportar un millón de dólares en ayuda financiera a Nepal.
Mientras continúan las labores de rescate, las autoridades nepalesas mantienen la alerta ante posibles nuevas inundaciones y el aumento del caudal de los ríos en las zonas afectadas.
(Con información de Infobae)

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