EE. UU. desclasifica cuarto paquete de archivos UAP y descarta origen extraterrestre

WASHINGTON, D.C., 10 de julio de 2026. — El Gobierno de los Estados Unidos ejecutó un nuevo avance en su política de transparencia institucional al publicar el cuarto paquete de archivos desclasificados correspondientes a los denominados Fenómenos Anómalos No Identificados (UAP, por sus siglas en inglés). Esta nueva entrega consta de 40 expedientes multimedia, entre los que se incluyen 19 grabaciones en video, recopilados por personal de las fuerzas armadas y diversas agencias federales.

A pesar de la apertura de estos materiales, el Departamento de Guerra precisó de manera oficial que los documentos no constituyen una prueba de vida extraterrestre o tecnología alienígena, sino que representan registros técnicos de incidentes que, a la fecha, no han recibido una explicación concluyente con los datos disponibles.

La divulgación se enmarca en el programa continuo de desclasificación iniciado en mayo de 2026, derivado de una orden directa del presidente Donald Trump. Mediante este decreto, las autoridades de defensa han liberado de forma gradual cientos de documentos, fotografías y videos acumulados durante las últimas décadas.

Incidentes en instalaciones nucleares y archivos históricos

Dentro del lote de documentos liberados, los especialistas de la comunidad de inteligencia civil y militar han destacado dos casos específicos vinculados a centros de desarrollo e infraestructura de seguridad nacional:

  • Planta Nuclear de Pantex (Texas, 2015): Los archivos detallan un reporte fechado en septiembre de 2015, donde personal de seguridad avistó un objeto no identificado desplazándose a baja altura en las inmediaciones de esta planta, considerada un pilar para el mantenimiento del arsenal nuclear estadounidense. El reporte indica que el cuerpo se movía lentamente, a una velocidad calculada entre los 16 y 24 kilómetros por hora, sin que las investigaciones posteriores lograran establecer su procedencia.
  • Laboratorio Nacional de Los Álamos (Nuevo México, 1949): Se desclasificaron expedientes históricos que documentan la investigación oficial en torno a una serie de “bolas de fuego verdes” avistadas de manera recurrente cerca de este laboratorio atómico. Pese a las hipótesis atmosféricas planteadas a mediados del siglo pasado, el fenómeno se archivó sin una resolución definitiva.

Cronología y Clasificación de Casos UAP Relevantes

La documentación liberada tanto en esta entrega como en las fases previas del programa permite trazar una línea de tiempo sobre los avistamientos reportados por agencias oficiales y misiones aeroespaciales:

Caso / Misión HistóricaPeriodo de RegistroTipo de Fenómeno ReportadoConclusión / Diagnóstico Oficial
Investigaciones en Los Álamos1949Avistamiento de “bolas de fuego verdes”.No esclarecido. Caso histórico abierto por falta de datos concluyentes.
Misiones Géminis 7, Apolo 12 y 17Décadas de 1960 y 1970Luces y objetos anómalos en el entorno espacial.Explicado. Atribuidos a restos de cohetes, desprendimientos de la nave o efectos ópticos solares.
Planta de Pantex (Texas)Septiembre de 2015Objeto de trayectoria lenta (16-24 km/h).Indeterminado. El origen del objeto permanece bajo investigación técnica.

Perspectivas técnicas y testimonios de la tripulación aeroespacial

La liberación de estos archivos reavivó el debate en torno a los testimonios de antiguos miembros de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA). Aunque la postura oficial del Departamento de Guerra atribuye la mayoría de los avistamientos espaciales a basura tecnológica o refracciones lumínicas, los astronautas han manifestado opiniones diversas:

Postura del Departamento de Guerra: “Los archivos corresponden a fenómenos aéreos no identificados, una categoría utilizada cuando un objeto observado no puede explicarse con la información disponible en ese momento. Esto significa que el caso permanece abierto, pero no constituye evidencia de tecnología extraterrestre”.

Por un lado, astronautas históricos como Edgar Mitchell (Apolo 14) defendieron públicamente la necesidad de profundizar en estas investigaciones debido a la inmensidad del universo. En una línea similar, Gordon Cooper sostuvo haber presenciado informes de objetos no identificados durante su trayectoria operativa, aunque reconoció la ausencia de pruebas científicas definitivas.

En contraste, perfiles como el de Scott Kelly han enfatizado la importancia del escepticismo metodológico, señalando que las condiciones extremas del entorno orbital suelen propiciar ilusiones ópticas, reflejos solares persistentes y confusión visual generada por desechos espaciales.

Las autoridades de los Estados Unidos reiteraron que el análisis de estos fenómenos se mantendrá bajo estrictos protocolos de seguridad nacional, principalmente por la cercanía de los avistamientos con bases aéreas y complejos estratégicos. El programa de desclasificación continuará publicando nuevos expedientes de manera dosificada durante los próximos meses.

(Con información del Informador)

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