El rey Hammurabi de Babilonia (siglo XVIII a. C.) es ampliamente reconocido por formalizar y centralizar por primera vez un sistema de recaudación de impuestos respaldado por la ley.
A través de su famoso Código de Hammurabi, sustituyó los tributos irregulares por tributos obligatorios en forma de cosechas, ganado y trabajo forzado (corvea), utilizando funcionarios reales para fiscalizar y cobrar a la población de forma sistemática.
Antes de la centralización babilónica, en las primeras civilizaciones agrícolas como Sumeria (hacia el 3000 a. C.) o el Antiguo Egipto (Durante la Primera Dinastía, c. 3100 a. C.), ya existían oficiales locales conocidos como escribas o inspectores del granero. Sin embargo, Hammurabi fue el primero en estructurar el cobro bajo un código legal escrito único para todo un reino.
1. La Ley del Talión (“Ojo por ojo”)
El principio fundamental del código era la retribución exacta: el castigo debía ser proporcional al delito cometido. De aquí proviene la célebre frase “ojo por ojo, diente por diente”. Por ejemplo, si un arquitecto construía una casa y esta se derrumbaba matando al hijo del dueño, el hijo del arquitecto debía ser ejecutado.
2. Desigualdad social ante la ley
Las penas no se aplicaban por igual a todos los ciudadanos. La sociedad babilónica estaba dividida en tres clases y las sanciones dependían de la jerarquía de la víctima y del agresor:
Hombres libres (Awilu): Tenían el estatus más alto; las ofensas contra ellos recibían los castigos más severos.
Siervos / Ciudadanos de clase baja (Mushkenu): Recibían compensaciones intermedias. Si un hombre libre lesionaba a un mushkenu, solía pagar una multa en dinero en lugar de sufrir la amputación o castigo físico.
Esclavos (Wardu): Eran considerados propiedad. Si alguien mataba a un esclavo, no pagaba con su vida, sino compensando al dueño con otro esclavo o valor monetario.
3. Regulación integral de la vida cotidiana
Más allá del derecho penal, el código abarcaba aspectos normativos de la sociedad:
Comercio y tarifas: Establecía salarios mínimos para artesanos, tarifas fijas para alquiler de bueyes o barcos, y sanciones por incumplimiento de contratos.
Familia y matrimonio: Contemplaba contratos matrimoniales, herencias, adopciones y castigos drásticos para el adulterio.
Propiedad y negligencia: Regulaba el mantenimiento de canales de riego. Si un agricultor no cuidaba su dique y provocaba la inundación de los campos vecinos, debía pagar los daños causados.
4. Presunción de inocencia y pruebas
Introdujo principios procesales avanzados para la época:
Un acusador debía presentar pruebas o testigos sólidos. Si acusaba a alguien de un delito capital y no podía probarlo, el acusador recibía la pena de muerte.
Para resolver casos sin testigos se recurría al “juicio del río” (una ordalía donde el acusado era arrojado al río; si sobrevivía, se le consideraba inocente por intervención divina).
El Código de Hammurabi (creado hacia el 1750 a. C.) es uno de los conjuntos de leyes escritas más antiguas y mejor conservadas de la historia. Consistía en un compilado de 282 leyes y decisiones judiciales esculpidas en una gran estela de basalto negro, con el objetivo de unificar la justicia en todo el Imperio Babilónico y dejar en claro que la ley venía del mandato divino.


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