JERUSALÉN — Tras la presentación y premiación de la película documental NAZA en el Festival Internacional de Cine de Venecia, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, anunció el respaldo de su gobierno a un conjunto de iniciativas legislativas destinadas a sancionar con la pérdida de la ciudadanía a ciudadanos israelíes que critiquen o difamen a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
La producción, dirigida por los cineastas israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor, recoge los testimonios de 24 oficiales del ejército israelí sobre las operaciones y bombardeos en la Franja de Gaza.
Iniciativas legislativas: El Ejecutivo israelí promoverá reformas legales que contemplan la revocación de la nacionalidad y sanciones económicas severeas contra personas o creadores que difamen a las instituciones militares en el exterior.
Acciones judiciales: Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron que sus servicios jurídicos analizan posibles medidas legales contra la producción del filme.
Reacción social: El anuncio gubernamental se produce en un clima de creciente polarización en el país, acompañado de protestas por parte de grupos de extrema derecha frente a viviendas de familiares de los cineastas.
Las medidas propuestas han reavivado el debate internacional sobre los límites de la libertad de expresión, el ejercicio del periodismo documental y los derechos civiles dentro del marco legal israelí.


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