LIMA, PERÚ, 28 de julio de 2026. — La política conservadora Keiko Fujimori prestó juramento este martes como nueva presidenta de Perú para un mandato constitucional de cinco años. Entre los principales desafíos que afrontará su administración se encuentran la recuperación de la estabilidad institucional —tras una década de severas crisis políticas— y el combate frontal al incremento de la delincuencia organizada en el país.
Durante la ceremonia de investidura celebrada ante el Congreso de la República, Fujimori se comprometió a defender la soberanía nacional, así como a garantizar la libertad, la democracia y la independencia de los poderes del Estado.
Declaración de Keiko Fujimori: “Cumpliré y haré cumplir la Constitución, respetaré las leyes y velaré por la integridad física y moral de todos los peruanos, en especial de los que han sido históricamente postergados”.
Tras sus palabras, le fue impuesta la banda presidencial de colores rojo y blanco, confeccionada en tela brillante e hilos bañados en oro.
Retorno al Palacio de Gobierno y panorama económico
La mandataria, de 51 años e hija del exmandatario Alberto Fujimori (1990-2000) —fallecido en 2024—, retorna al palacio presidencial donde residió y ejerció como primera dama a partir de 1994, tras el divorcio de sus padres. Su llegada al poder se concreta más de un cuarto de siglo después, luego de imponerse en junio pasado en un ajustado balotaje frente al candidato progresista Roberto Sánchez, en lo que representó su cuarto intento por alcanzar la jefatura de Estado.
A pesar de la inestabilidad política que ha llevado a Perú a contar con ocho presidentes en los últimos diez años, la nueva jefa de Estado asume la conducción de una economía estable y en crecimiento, favorecida por el desempeño de las exportaciones de minerales.
Resumen de la Asunción y Desafíos del Gobierno
| Aspecto Evaluado | Detalle Oficial y Contexto Político |
| Mandato Constitucional | Periodo de 5 años (2026-2031). |
| Resultado Electoral | Victoria en balotaje de junio frente a Roberto Sánchez (cuarto intento). |
| Principal Desafío | Lucha contra la extorsión (26,734 denuncias en 2025) y el crimen organizado. |
| Propuestas de Seguridad | Estrategia de “mano dura”, cárcel especializada tipo CECOT y jueces con rostro cubierto. |
| Contexto Económico | Crecimiento sostenido impulsado por la exportación minera. |
| Exigencias de la Oposición | Derogación de leyes anticrimen laxas y comisión investigadora por muertes en protestas. |
Combate a la extorsión y modelo de “mano dura”
El eje prioritario de la agenda gubernamental será el enfrentamiento al crimen organizado, con énfasis en el delito de extorsión, el cual ha registrado una rápida expansión en el territorio peruano. De acuerdo con cifras oficiales, las denuncias por este ilícito pasaron de 2,421 en 2019 a 26,734 en 2025. Esta problemática afecta a miles de pequeños comerciantes amenazados con explosivos e incendios, y cobró la vida de 239 trabajadores del transporte durante 2025, principalmente mototaxistas de zonas de menores recursos.
Durante la campaña, Fujimori prometió aplicar una política de “mano dura” inspirada en el modelo del presidente salvadoreño Nayib Bukele, planteando la construcción de un recinto penitenciario similar al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) e instrumentando la figura de los jueces con el rostro cubierto, medida utilizada durante el mandato de su padre.
Por su parte, sectores de la oposición han solicitado la derogación de un paquete de leyes aprobadas por el Parlamento saliente que, según analistas, debilita la persecución penal. Entre las normas cuestionadas se encuentran la eliminación de la detención preventiva sin flagrancia, impedimentos para procesar a partidos como organizaciones criminales, mayores requisitos para el decomiso de bienes y tramas complejas para los allanamientos y la colaboración eficaz.
Protestas sociales y reclamos por los hechos de 2022-2023
La toma de posesión estuvo marcada por manifestaciones en las inmediaciones del recinto legislativo. Familiares de las 50 personas fallecidas a manos de la fuerza pública durante las protestas de 2022 y 2023 —desatadas tras la destitución del expresidente Pedro Castillo— expresaron su rechazo a la nueva mandataria realizando un acto simbólico de lavado de banderas peruanas.
Milagros Samillán, hermana de Marco Samillán —estudiante de medicina asesinado en 2023 mientras auxiliaba a heridos—, declaró que los familiares no reconocen la legitimidad de Fujimori, señalándola por haber respaldado la gestión de la expresidenta Dina Boluarte y calificándola como la “hija de un dictador”.
En paralelo, sectores afines al exmandatario Pedro Castillo, condena a 11 años de prisión por el delito de conspiración para la rebelión, han solicitado su liberación. Pese a que la presidenta no ha emitido pronunciamientos sobre las peticiones opositoras o los reclamos de los manifestantes, señaló a mediados de julio que cree “profundamente en la reconciliación” del país.
(Con información del Informador)

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